El mundo celebra los 90 años de Ana Frank

Annelies Marie Frank, conocida como Ana Frank, cumpliría 90 años este 12 de junio. El mundo sigue recordando a la niña que escribió su diario mientras se ocultaba de los nazis y que murió en un campo de exterminio a los 15 años de edad.

Ana Frank, la muchacha judía asesinada por los nazis, es mundialmente famosa por su diario. En el cumpleaños 90 de esta víctima del Holocausto se publica el fragmento de una novela como obra independiente de su diario.

Con un poco de suerte y menos maldad, en el mundo podría haber llegado a vivir este cumpleaños. El 12 de junio, Ana Frank tendría 90 años. Quizás lo hubiera celebrado con su familia, en Ámsterdam, en Fráncfort o en algún lugar de Estados Unidos. Y no es del todo imposible que Peter hubiera sido uno de los que la congratularan. El mismo Peter que compartió con Ana Frank el escondite en la casa de atrás de Ámsterdam y con quien intercambió su primer beso. Sin embargo, también es probable que nosotros nunca hubiéramos oído hablar de Ana Frank y su aniversario.

Como regalo de su treceavo cumpleaños, Ana Frank recibió su diario. Ella siempre estuvo sola: “Espero poder confiártelo todo como aún no lo he podido hacer con nadie, y espero que seas para mí un gran apoyo”, escribió en su diario el 12 de junio de 1942. “Hasta ahora has sido para mí un gran apoyo. Esta manera de escribir en mi diario me agrada mucho más y ahora me cuesta esperar cada vez a que llegue el momento para sentarme a escribir en ti”.

Ella quería ser una gran escritora: lo logró. Nunca vio su nombre en los caracteres de la imprenta. Supimos después de su muerte, que un ardor puede convertirse en voluntad. Siempre será esa chica de 15 años que buscaba en su diario un sustituto de una amiga y compañera de conversación. Una chica con un gran deseo: ser escritora. “Después de la guerra quiero publicar un libro con el título La casa de atrás“, escribió Ana en su diario el 11 de mayo de 1944. Menos de tres meses después fue deportada junto con otras siete personas de su escondite.

Ana Frank y su familia fueron descubiertos y arrestados el 4 de agosto de 1944. Los trasladaron a campos de concentración y, en febrero de 1945, la adolescente, junto con su hermana Margot, falleció tras contraer fiebre tifoidea en Bergen-Belsen.

Otto Frank, el amado padre de Ana y único miembro de la familia que logró salir vivo del campo de concentración, cumplió su legado y editó el diario. Dos años después del final de la Segunda Guerra Mundial, el 25 de junio de 1947, se publicó “Het Achterhuis – La casa de atrás” (en español: “El diario de Ana Frank”). La primera edición de 1.500 libros se agotó rápidamente.

La edición más conocida en Alemania es de la editorial Fischer. Mirjam Pressler, la gran traductora y escritora que falleció en enero de este año, trabajó junto con Otto Frank en esta versión. Ahora, sin las omisiones  que el padre de Ana hizo en su primera edición por discreción, secciones que hacen referencia a la madre de Ana Frank y a sus pensamientos sobre la sexualidad. Fue en 1986 en holandés y 1988 en alemán cuando se publicó este texto completo. Después de una versión Hollywood y muchas más películas y obras de teatro, “El Diario de Ana Frank” ya se había convertido en un clásico mundial.

El hecho de que ahora, poco antes del 90 aniversario, se publique por primera vez ese fragmento de novela en una nueva traducción rinde homenaje al prometedor talento literario de Ana Frank. “Ni siquiera sabía que mi pequeña Ana era tan profunda”, dijo Otto Frank años después de su muerte.

Su diario cubre el tiempo de 779 días, 753 de los cuales se encontraba escondida detrás de un archivador en el edificio de oficinas de su padre. “Querida Kitty”, el título de esta nueva edición, abarca el periodo entre el 12 de junio de 1942 y el 29 de marzo de 1944.

Su diario fue incluido en la lista de documentos del Patrimonio de la Humanidad de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Años después, su historia y sus reflexiones se convirtieron en un gran documento sobre el Holocausto y la convirtieron en un símbolo para la humanidad. Sin saberlo, Anne Frank logró su cometido: dejó una huella que hoy, 75 años después, nadie ha podido borrar.

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