Sin traumas ni culpas: Memorias de Debbie Harry

La cantautora, filántropa y actriz estadounidense publicó algunos de sus recuerdos más explosivos.

La ex vocalista de Blondie lanzó recientemente Face It, un libro lleno de revelaciones impactantes donde nos platica sus más grandes secretos adquiridos a lo largo de toda su trayectoria artística. Los temas que abarca van desde violaciones, asesinos en serie y heroína, hasta el pene de David Bowie, quién se lo mostró como señal de agradecimiento.

Con ese acertado título, la obra desarrolla una constante lluvia de confesiones íntimas, donde muchas de ellas llegan a ser completamente desgarradoras. En él, relata cómo sufrió de un ataque sexual a punta de cuchillo en los años setenta, durante un asalto a la casa del que en aquel entonces era su novio, Chris Stein.

“El asaltante estuvo un buen rato buscando cosas de valor. Entonces amontonó las guitarras y la cámara de Chris, desató mis manos y me dijo que me bajara el pantalón, aunque las guitarras robadas me dolieron más”, hace Harry con referencia humorística.

 

 

Aunque resultó más sorprendente otra de sus develaciones, donde tuvo un encuentro con el asesino en serie Ted Bundy en 1972. Ella cuenta que sucedió al querer parar un taxi en la Avenida C del East Village de Manhattan, donde notó que un coche destrozado se le cruzó en su camino.

“Ocurrió a principios de la década de los 70. Ni siquiera estaba en una banda entonces… Yo intentaba cruzar la ciudad para ir a un bar. Un pequeño vehículo de color blanco apareció, y el hombre se ofreció a llevarme”.

Sin embargo, al haber aceptado subirse comenzó su arrepentimiento, buscando disimuladamente como salir de allí. En un momento dado pudo colocar su mano por una rendija de la ventana logrando abrir la puerta desde afuera. Posteriormente se dió cuenta de cómo era su modus operandi tras un artículo publicado sobre Bundy, donde se describía el interior de su automóvil.

“Dios mío, era Ted Bundy. Él se dio cuenta de lo que hacía y trató de doblar la esquina muy rápido, pero logré salir del coche y caí en medio de la calle”.

 

 

También recorre sin complejos algunas de sus aventuras carnales donde incluía el consumo de drogas, confesando que el uso de estas fue un gran consuelo. Afirmó que nunca tuvo problemas de adicción, solamente recurría a ellas para olvidar momentos deprimentes por los que cruzaba el país a finales de los años 80.

“La heroína fue un gran consuelo, no me arrepiento de haberla consumido. Pero sí del tiempo que te quita. la heroína es una consumidora de tiempo. Pero en aquel momento creo que era un mal necesario para mí. Hasta cierto punto, era una automedicación. Eran tiempo duros, deprimentes, y la droga parecía cumplir su función”.

 

 

Otro capítulo narra su jornada con Bowie e Iggy Pop, donde comenta con gracia que estaban en busca de cocaína para tener un momento de relajación, sin embargo no alcanzaba para todos, a lo que ella decidió donarles su parte debido a que no era muy fan de la sustancia.

 “Un amigo me había dado un gramo, pero apenas lo había tocado. No me importaba mucho la coca, me ponía nerviosa y me afectaba a la garganta. Así que subí las escaleras con mi enorme cantidad de cocaína, y ellos sencillamente la aspiraron de golpe. Bowie me enseñó su pene en agradecimiento por haberle conseguido la coca”.

Relata que la vió como si fuera una inspectora de partes íntimas, además de que le encantaba mostrarsela tanto a hombres como mujeres para demostrar un lado muy divertido, adorable y sexy. Debbie dice haberse sentido halagada ya que era uno de los músicos que más admiraba en el mundo.

“El tamaño era notorio. No lo toqué, pero pensé que era muy bonito”.

 

 

Finalmente habla de cómo fue estafada por uno de sus managers, donde analizó su papel en la lucha feminista que secunda dentro de la industria musical, reconociendo a su persona como una de las principales exponentes del empoderamiento de la mujer.

“Creo que fue en aquella época cuando las chicas empezamos a tener presencia en diversos estilos, roles más amplios y un papel protagonista. No sé si soy responsable de eso, pero sí me gusta pensar que ayudé a que sucediera, y lo hice en el seno de un grupo en el que todos eran hombres, y uno de ellos, además, mi pareja”.

La estrella anunció el inicio de su gira como presentación de este material, agregando que se siente totalmente preparada para recibir los peores comentarios, exactamente igual que cuando se lanza un disco o se realiza un gran espectáculo.

“No tengo una piel tan dura, pero sí buen sentido del humor”.

 

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